La nota del 01/11/2026
Gente apurada
Lo que hice esta semana
Esta semana cerró una sola operación, y salió mal.
El contexto es de distribución: fuertes fluctuaciones en las alturas. La estrategia, stops cortos. Pérdidas cortas, ganancias largas.
PayPal (PYPL): compré el 13/10 en la apertura, a 56,30, con stop en 54,75. Sellada el mismo día, antes de saber cómo terminaba. El lunes 26/10 a las 14:29 tocó el stop y salí a 54,75: −2,75 %. En esta perdimos.
El cierre también quedó sellado y anclado en Bitcoin. Ya está en el cuaderno, con las otras siete.

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Lo que miro esta semana
El S&P 500 (SPY) cerró el viernes en 755,72. En la semana bajó 0,6 %.
El miércoles cerró en 772,31, arriba de 770, el techo del rango del que hablé la semana pasada. Duró un día: el jueves volvió a 769,36 y el viernes cayó a 755,72.
El viernes tocó 750,36, debajo del piso de 760, con el volumen más alto de las últimas doce ruedas.
Lo que dije que iba a debilitar mi argumento era romper 770 y sostenerse arriba. Lo rompió y no se sostuvo. Sigo viendo lo mismo: distribución. No digo que la caída sea mañana; digo que la cautela sigue mandando.
Si vuelve a cerrar arriba de 770 y se queda ahí, lo vuelvo a pensar.
El problema de la semana
La fecha #25

Un gráfico real, sin nombre ni fecha.
Subió de 70,01 a 109,10. Después se quedó semanas entre 100 y 108, y cada techo quedó por debajo del máximo. Hasta que rompió para abajo y llegó a 88,87. En las últimas velas rebotó y cerró en 99,41.
¿Quién presiona en la zona de 100?
Volvió a la zona de 100: el piso de la meseta, el lugar donde durante semanas los compradores aguantaron. Cuando el precio rompe un piso y vuelve a mirarlo desde abajo, ese piso suele cambiar de bando: los que compraron ahí y quedaron atrapados aprovechan para salir.

Qué pasó: en las diez ruedas siguientes primero estiró hasta 104,59, arriba del piso viejo, y después cayó hasta 91,27. Cerró en 95,36: −4,1 %. Yo dije baja.
Ese gráfico era de Incyte (INCY), entre noviembre de 2018 y mayo de 2019.
El gráfico de hoy es otro y tenés tiempo hasta medianoche: tradinglogica.com/?src=ss
Una página del libro
Gente apurada
Mi hijo mayor me había visto desde chico rodeado de pantallas y gráficos, y siempre tuvo curiosidad por el tema. Un día, a principios de 2018, me lo pidió:
—Pa, ¿no me explicás cómo entender los gráficos?
Le dije que sí, por supuesto. Pero al quedarme a solas, no sabía por dónde empezar. Para esa época yo ya había reflexionado mucho; había cuestionado todo, pero jamás lo había puesto sobre el papel. Y no quería repetirle los manuales: para mí eran piezas huecas. Quería contarle lo que el análisis técnico era para mí. Quería darle lo mejor que tuviera, pero para eso, primero tenía que escribirlo.
Me senté desde la primera noche con la firme decisión de reescribir desde cero, llenando el vacío con lo que diera sentido a tanta fórmula que no decía nada, y con una sola pregunta delante: ¿qué hay detrás de esto? Fui avanzando a través de los pilares básicos que iba construyendo a partir del precio. Fueron meses. A medida que redactaba le mandaba mails. No me hacía comentarios: investigaba por su cuenta. Nunca lo pensé como un libro: para mí era la cristalización de aquello a lo que había llegado.
De entrada me encontré con un problema: él nunca había vivido una rueda. Tenía que meterlo adentro. Por eso, la primera página del desarrollo no tiene un solo gráfico. Tiene gente apurada.
Abre el mercado. Todos y cada uno de los participantes quieren ganar dinero y creen que si aciertan en una operación podrán hacerlo. El tiempo presiona porque se te escapa la oportunidad, “te la pierdes” si no actúas rápidamente…, la ansiedad entra a jugar. En ese contexto unos “ven” lo que sucede de una manera y otros de otra, influidos unos y otros por datos, rumores, etc. La codicia y el miedo nublan la razón mientras el escenario cambia de momento a momento.
Los que creen que los precios van a subir demandan. Los que piensan lo contrario ofertan. Los niveles de “certeza” de unos y otros otorgan robustez a una y otra postura. La tensión alcistas/bajistas se plantea de manera abierta y dinámica durante toda la rueda. La presión alcista fuerza los precios a la suba y la bajista en sentido inverso. En las alzas los que quieren comprar, peleando entre sí para conseguir lo poco que hay a la venta, ofrecen pagar más, mientras que en las bajas, como los que quieren comprar son pocos, los que venden ofrecen una rebaja para poder vender antes de que siga bajando.
Del capítulo 2 de El quinto actor. Está en tradinglogica.com/libro.